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Los astros pueden influenciar tu vida, descubre como, horoscopos y mas

CONSTELACIONES DEL NORTE DEL ZODIACO

Las constelaciones del norte del zodiaco tienen sus respectivas influencias, análogas a las de los planetas, que existe en el modo descrito en la siguiente pequeña lista:

Ursa Minor: Las estrellas más brillantes de esta constelación son como Saturno, y en cierto grado como Venus.

Ursa Major: es como Marte, pero la nebulosa debajo de la cola se parece a la Luna y Venus en su influencia.

Draco: Las estrellas brillantes funcionan como Saturno y Marte.

Cefeo: es como Saturno y Júpiter.

Bootes: es como Mercurio y Saturno, pero es brillante, y rojiza la estrella, llamada Arcturus, es como Marte y Júpiter.

Corona Borealis: es como Venus y Mercurio.

Hércules (o el Kneeler): es como Mercurio.

Lyra: es como Venus y Mercurio.

Cygnus: es como Venus y Mercurio.

Cassiopeia: es como Saturno y Venus.

Perseo: es como Júpiter y Saturno, pero la nebulosa, en la empuñadura de la espada, es como Marte y Mercurio.

Auriga: Las estrellas más brillantes son como Marte y Mercurio.

Serpentario: es como Saturno, y moderadamente como Venus.

Serpens: es como Saturno y Marte.

Sagitta: es como Saturno, y moderadamente como Venus.

Aquila: es como Marte y Júpiter.

Delphinus: es como Saturno y Marte.

Equus (o Pegasus): La estrella más brillante es como Marte y Mercurio.

Andrómeda: es como Venus.

Delta (o el Triángulo): es como Mercurio.

LA INFLUENCIA DE LAS ESTRELLAS FIJAS

Aries: Las estrellas en la cabeza de Aries poseen una influencia similar en sus efectos a la de Marte y Saturno: aquellos en la boca actúan de manera similar a Mercurio, y en cierto grado a Saturno, aquellos en el pie a obstaculizar, a Marte, los de la cola, a Venus.

Taurus: Esas estrellas en Tauro, que están en la abscisión del signo, se asemeja a su temperamento la influencia de Venus, y en cierto grado las de Saturno, los de las Pléyades son como la Luna y Marte. De las estrellas en la cabeza, que una de las Hyades que es Fácula brillante y rubia, y llamado, tiene el mismo temperamento que Marte: los otros se asemejan a Saturno, y, en parte, Mercury, y los que están en la parte superior de los cuernos son como Marte.

Géminis: Las estrellas en los pies de Géminis tienen una influencia similar a la de Mercurio, y moderadamente a la de Venus.

Las estrellas más brillantes en los muslos son como Saturno: una de las dos estrellas brillantes en la cabeza, el que precede y se llama Apolo, es como el mercurio y el otro que sigue, llamado Hércules, es como Marte.

Cáncer: Las dos estrellas en los ojos de cáncer son de la misma influencia que Mercurio, y también son moderadamente como Marte. Los que están en las garras son como Saturno y Mercurio. La masa nebulosa en el pecho, llamado el Pesebre, tiene la misma eficacia que Marte y la Luna. Los dos colocados a ambos lados de la masa nebulosa, y llamado el Asini, tienen una influencia similar a la de Marte y el sol.

Leo: De las estrellas de Leo, dos en la cabeza son como Saturno y en parte como Marte. Los tres en el cuello son como Saturno, y en cierto grado como Mercurio. El luminoso en el corazón, llamado Regulus, está de acuerdo con Marte y Júpiter. Los que están en los lomos, y el el otro en la cola, son como Saturno y Venus: los de los muslos parecen Venus, y, en cierto grado, Mercury.

Virgo: Las estrellas en la cabeza de Virgo, y que en la parte superior del ala sur, funcionan como Mercurio y Marte, algo así como: las otras estrellas brillantes en la misma ala, y los de la faja, se asemejan a Mercurio en su influencia, y Venus moderadamente. El brillante en el ala norte, llamado Vindemiator, es de la misma influencia que Saturno y Mercurio: que llama Spica Virginis es como Venus y Marte en parte: los que están en las puntas de los pies y en la parte inferior de las prendas son como Mercurio, y también Marte, moderadamente.

Libra: Las estrellas en los puntos de las garras de Escorpión operan como Júpiter y Mercurio: los de la media de las garras, como Saturno, y en cierto grado como Marte.

Escorpio: Las estrellas brillantes en la parte delantera del cuerpo de Escorpión tienen un efecto similar a la producida por la influencia de Marte, y en parte a la producida por Saturno: los tres en el propio cuerpo, el medio una de las cuales, llamada Antares, es rojizo y más luminoso, son similares a las de Marte y moderadamente a Júpiter: las de las articulaciones de la cola son como Saturno y en parte como Venus: los de la picadura, como Mercurio y Marte. La nebulosa es como Marte y la Luna.

Sagitario: Las estrellas en la punta de la flecha de Sagitario tienen una influencia similar a la de Marte y de la Luna: los de la proa, y al alcance de la mano, actúan como Júpiter y Marte: la nebulosa en la cara es como el Sol y Marte: los de la cintura y en la parte trasera se parece Júpiter y Mercurio también moderado: las de los pies, Júpiter y Saturno: la figura de cuatro lados de la cola es similar a Venus, y en cierto grado a Saturno.

Capricornio: Las estrellas en los cuernos de Capricornio tienen una eficacia similar a la de Venus, y en parte a la de Marte. Las estrellas en la boca son como Saturno, y en parte como Venus: las de los pies y en el acto del vientre de la misma manera como Marte y Mercurio: las de la cola son como Saturno y Júpiter.

Aquarius: Las estrellas en los hombros de Aquarius operan como Saturno y Mercurio, los de la mano izquierda y en la cara, haga lo mismo: los de los muslos tienen una influencia más en consonancia con la de Mercurio, y en menor grado con el de Saturno: los de la corriente de agua tienen una potencia similar a la de Saturno, y, moderadamente, a la de Júpiter.

Piscis: Esas estrellas de Piscis, que están en la cabeza de los peces del sur, tienen la misma influencia que Mercurio, y, en cierta medida, como Saturno: las del cuerpo son como Júpiter y Mercurio las de la cola y en la línea del sur son como Saturno, y, moderadamente, como Mercurio. En los peces del norte, los de su cuerpo y la columna vertebral se asemejan a Júpiter, Venus y también en cierto grado: los de la línea norte son como Saturno y Júpiter, y la estrella brillante en el nudo actúa como Marte, y moderadamente como Mercurio.

LA INFLUENCIA DE LA SITUACIÓN EN RELACIÓN CON EL SOL

Las competencias respectivas de la Luna y de los tres planetas superiores están bien aumentados o disminuidos por sus diversas posiciones con respecto al sol.

La Luna, durante su crecimiento, de su primer emergente de su primer trimestre, produce principalmente la humedad, en la continuación de su fruto de su primer trimestre a su estado completo de la iluminación, que hace calor, de su estado completo a su tercer trimestre que provoca sequedad, y de su tercer trimestre a su ocultación que hace frío.

Los planetas, cuando son matutinas, y de si emergente hasta que llegan a su primera estación, son principalmente productivos de la humedad del primero, a partir de su primera estación hasta que suban por la noche, de calor, a partir de su creciente por la noche hasta su segunda estación, de la sequedad, y de su segunda estación hasta su ocultamiento, que producen frío.

Pero también es suficientemente claro que se deben asimismo causar, por su mezcla con cada uno de otros, muchas variedades de calidad en el ambiente: porque, aunque su influencia individual y peculiar puede prevalecer en su mayor parte, todavía será más o menos variadas por el poder de los demás cuerpos celestes configurados con ellos.

Diurna y nocturna

El día y la noche son las divisiones visibles del tiempo. El día, en su calor y su aptitud para la acción, es masculino: la noche, en su humedad y su apropiación para descansar, femenino.

Por lo tanto, una vez más, la Luna y Venus son estimados a ser nocturnos, el Sol y Júpiter, diurnos, y Mercurio, común, ya que en su posición matutine es diurna, nocturna, pero cuando vespertina.

De los otros dos planetas, Saturno y Marte, son nocivos, uno se considera que es diurno, y el otro nocturno. Ninguno de ellos, sin embargo, se le asigna a la división del tiempo con la que sus acuerdos de la naturaleza (como los acuerdos de calor con calor), pero cada uno se desecha en un principio contrario, y por esta razón, que, aunque el beneficio se incrementa cuando un temperamento favorable recibe un complemento de su propia naturaleza, sin embargo, el mal que surge de una perniciosa influencia es mucho más mitigado cuando cualidades diferentes se mezclan con esa influencia. De ahí la frialdad de Saturno que está asignado al día, para contrarrestar el calor y la sequedad de Marte para la noche, para contrarrestar la humedad. Así, cada uno de estos planetas, siendo moderado por esta combinación, se coloca en una condición calculada para producir un temperamento favorable.

MASCULINO Y FEMENINO

Hay dos sexos primarios, varones y mujeres, y las participes sexuales, dependen principalmente de la humedad. La Luna y Venus, por lo tanto, se dice que es femenino, ya que sus cualidades son principalmente húmedos.

El Sol, Saturno, Júpiter y Marte se llaman masculino. El mercurio es común a ambos géneros, debido a ciertas horas que produce la sequedad, y en otros la humedad, y lleva a cabo cada uno en una relación de igualdad.

Las estrellas, sin embargo, también se dice que son masculino y femeninos, por su posición con respecto al sol. Si bien son matutinos y preceden al Sol, que son masculinos, cuando vespertino y siguiendo al Sol, se convierten en femenino.

Y ellos se regulan con más detalle en este sentido por parte de sus posiciones con respecto al horizonte. Desde el ascenso al medio del cielo, o desde el ángulo del oeste hacia el cielo más bajo, que son considerados como masculinos, siendo entonces oriental, y en los otros dos cuadrantes, femenino, siendo entonces occidental.

Benéficos Y maléficos

De los cuatro temperamentos o cualidades antes mencionadas, dos son nutritivos y prolíficos, a saber. El calor y la humedad, por todos estos se funde la materia y se nutre: las otras dos son nocivas y destructivas, a saber. Sequedad y el frío, por estas toda la materia es decadente y disipada.

Por lo tanto, dos de los planetas, en razón de su calidad de templado, y porque el calor y la humedad son predominantes en ellos, son considerados por los antiguos como benéficos o causantes de buena: son Júpiter y Venus. Y la Luna también es considerado así por las mismas razones.

Pero Saturno y Marte son estimadas de naturaleza contraria, y maléficas o causantes del mal: el primero de su exceso de frío, el otro de su exceso de sequedad.

El Sol y Mercurio se consideran de influencia común y son productivos del bien o del mal al unísono con lo que los planetas pueden estar conectados.

Las influencias de los orbes

El sol se encuentra para producir sequedad y calor moderado. Su magnitud y los cambios que tan evidentementes hacen a las estaciones, hacen que su poder más claramente perceptible que el de los otros cuerpos celestes, ya que su enfoque hacia el cenit de cualquier parte de la tierra crea un mayor grado de calor en la parte proporcional enajena sus habitantes después de su propia naturaleza.

La Luna genera principalmente la humedad, su proximidad a la tierra hace que su gran capacidad excite los vapores húmedos, y de operar tanto con sensatez sobre los cuerpos de animales por la relajación y la putrefacción. Ella tiene, sin embargo, también una participación moderada en la producción de calor, como consecuencia de la iluminación que recibe del sol.

Saturno produce frío y sequedad, para él es más remota, tanto por el calor del Sol y de los vapores de la tierra. Sin embargo, es más eficaz en la producción de frío que de sequedad. El resto de los planetas obtienen su energía a partir de las posiciones que ocupan en relación con el Sol y la Luna, y que son vistas de alterar la constitución del ambiente de diversas formas.

Marte principalmente causa sequedad, y también está fuertemente calentando, por medio de su propia naturaleza ardiente, que se indica por el color y en con-secuencia de su proximidad al Sol, la esfera de lo que está inmediatamente debajo de él.

Júpiter gira en una esfera intermedia entre el frío extremo de Saturno y el calor ardiente de Marte, y tiene en consecuencia una influencia templada: por lo tanto, a la vez que promueve tanto el calor y la humedad. Sin embargo, debido a las esferas de Marte y el Sol, que se encuentran por debajo de él, su calor es predominante, y por lo tanto se produce brisas fertilizantes.

Para Venus también la misma calidad templada pertenece, a pesar de que existe a la inversa, ya que el calor se produce por su cercanía al Sol que no es tan grande como la humedad que se genera por la magnitud de su luz, y por apropiarse para ver sí los vapores húmedos de la tierra, de la misma manera que hace la Luna.

Mercurio a veces produce sequedad, y en otras ocasiones la humedad, y cada uno con la misma fuerza. Su facultad de absorber la humedad y la creación de fondos sequedad de su situación con respecto al Sol, de la que es, en ningún momento lejano de longitud, y, por otro lado, que produce la humedad, ya que limita al ámbito de la Luna, que es más cercana a la tierra, y está por lo tanto emocionado por la velocidad de su movimiento con el Sol, que opera tanto a rápidos cambios que tienden a producir alternativamente ya sea la calidad.

Su presencia es útil – Parte 6

El mismo orden y consecuencia existe en todos los casos, si los eventos tienen sólo una operación en particular o en general, y pueden por lo tanto, exigir, por qué la clarividencia se cree que es posible en la medida en que se refiere a eventos en general, y por qué es permitida para ser útil en la preparación de su enfoque, mientras que en casos particulares se les niega por completo su poder y su uso.

Que el tiempo y las estaciones, y las indicaciones de las estrellas fijas, así como las configuraciones de la Luna, ofrecen medios de pronóstico, muchas personas reconocen y ejercen ese conocimiento previo para su propia conservación y comodidad, la adaptación de sus estatutos a la temperatura era de esperar, por las cosas de refrigeración y refrescantes para el verano, y por cosas calientes para el invierno. También observan las significaciones de las estrellas fijas, para evitar condiciones meteorológicas peligrosas, al hacer travesías por mar, y se dan cuenta de los aspectos de la Luna, cuando en el pleno, con el fin de dirigir la cópula de sus rebaños y manadas, y el establecimiento de las plantas o de las semillas de coser: y no hay una persona que considere que estas medidas generales como imposibles o no rentables.

Aún así, sin embargo, estas mismas personas retienen su asentimiento a la posibilidad de aplicar la presciencia a casos particulares como, por ejemplo, el exceso concreto o disminución de frío o calor, ya sea que surja del temperamento peculiar produzca el frío o el calor original, o la combinación de otras propiedades, ni tampoco admita que hay algún medio de protección contra muchas de estas circunstancias particulares. Y, sin embargo, si es claro que las personas, se preparan por las cosas de enfriamiento, se ven menos afectadas por el calor general del tiempo, parece que no hay razón para suponer que una preparación similar no sería igualmente eficaz contra cualquier coyuntura particular, oprimidos por inmoderada calor.

Parece, sin embargo, que esta idea, de la imposibilidad de alcanzar el conocimiento previo de las circunstancias particulares, debe originarse únicamente en la mera dificultad de adquisición; la dificultad que es, sin duda prestados peculiarmente arduos por la necesidad de llevar a cabo la investigación con la mayor exactitud y precisión: ya que esto hay que añadir, que, puesto que rara vez se encuentra una persona capaz de organizar todo el tema con tanta perfección ninguna parte de la influencia opositora puede escapar a su atención, con frecuencia sucede que las predicciones no están reguladas adecuadamente por la debida consideración de esa influencia contraria, y que los efectos son a la vez considerados plenamente susceptible de ser llevado a pasar, conforme á la agencia principal y sin ningún tipo de intervención. Este defecto, por no considerar suficientemente influencia contraria, ha inducido naturalmente, a la opinión de todos los eventos futuros con totalmente inalterabilidad e inevitabilidad.

Pero, puesto que el conocimiento previo de las circunstancias particulares, a pesar de que no pueden estar totalmente en infalibilidad y reclamación, parece estar tan lejos como sea posible para merecer consideración, por lo que la precaución que permite, en determinadas circunstancias, merece la misma manera que con la presencia de, y, si no de la ventaja universal, pero útil estar sólo en pocos casos, todavía es más digno de estimación, y se considera bajo algún valor moderado. De esta cantidad, los egipcios parecen haber sido conscientes, sus descubrimientos de las grandes facultades de esta ciencia han superado los de otras naciones, y en todos los casos se han combinado al arte de la medicina con el pronóstico astronómico. Y, de haber sido de la opinión de que todos los eventos previstos son inalterables y no ser evitados, nunca se habrian instituido a ninguna propiciacion, remedios y conservantes contra la influencia del ambiente, ya sea presente o se acerca, general o en particular.

Su presencia es útil – Parte 5

En el ejercicio de pronóstico, por lo tanto, la atención estricta debe tener cuidado para predecir los acontecimientos futuros por ese proceso natural que sólo se admite en la doctrina aquí entregada, y, dejando a un lado todas las opiniones vanas y sin fundamento, para predecir que, cuando el organismo ya existente es múltiple y grande, y de un poder imposible de resistir, el evento correspondiente que se indica tomará absolutamente el lugar, y también, en otros casos, que otro evento no sucederá cuando sus causas emocionantes son contrarrestadas por alguna influencia de interposición. Es de esta manera que los médicos experimentados, acostumbrados a la observación de las enfermedades, prevén que algunos serán inevitablemente mortales, y que los demás son susceptibles a la curación.

Por lo tanto, cuando una opinión es dada por el astrólogo con respecto a los diversos accidentes que puedan ocurrir, se debe entender que se avanza nada más de esta propuesta a saber que, por la propiedad inherente en el ambiente, cualquier conformación de la misma, adecuada para un temperamento en particular, variándose más o menos, se producen en que el temperamento algo de afecto en particular. Y está también a entender que se aventura esta opinión con el mismo grado de confianza, como aquella con la que un médico podrá declarar que una determinada herida aumenta o crece pútrida, o un hombre familiarizado con metales dice que el imán 2 atraerá hierro. Pero ni el aumento ni la putrefacción de la herida ni la atracción del imán de hierro es ordenado por una ley inevitable, a pesar de estas consecuencias necesariamente deben seguir, en la obediencia debida a los primeros principios de la actual orden de la naturaleza, cuando ningún medio de prevención puede encontrar y aplicada.

Pero, sin embargo, ninguna de estas consecuencias se llevará a cabo, cuando dichos antídotos se presentan como, naturales, evitan que una consideración semejante se deba dar a las predicciones del astrólogo, porque si se frota en el imán, el hierro no experimentará ninguna atracción y si los medicamentos apropiados pueden aplicar la herida, dejará de aumentar o parar de pudrirse. Y por lo tanto, todos los eventos que suceden a la humanidad se llevan a cabo también en el curso normal de la naturaleza, cuando no hay impedimentos a la misma que se encuentran o se sabe: pero de nuevo, por el otro lado, si se ha encontrado algún impedimento u obstáculos en el camino de eventos que puedan estar predices en el curso normal de la naturaleza a suceder, este tipo de eventos o bien no se realizan en absoluto, o, si deben llevarse a cabo, será muy disminuido en su fuerza y alcance.

Su presencia es útil – Parte 4

También es de notar que el hombre es sujeto, no sólo a los eventos correspondientes a su carácter privado e individual, sino también a otros derivados de causas generales. Él sufre, por ejemplo, por pestes, inundaciones, o conflagraciones, producidas por ciertos cambios extensos en el ambiente, y la destrucción de multitudes a la vez, ya que una mayor y más poderosa agencia debe, por supuesto, siempre absorber y superar a uno.

En grandes cambios, por lo tanto, donde predomina un motivo más fuerte, los afectos más generales, como las que acabamos de mencionar, se pusieron en funcionamiento, pero los afectos se unen a un individuo solamente si se emociona cuando su propia constitución natural peculiar a sí mismo puede ser superada por alguna oposición del ambiente, por pequeño o débil que sea. Y en este punto de vista, es evidente que todos los eventos de algún tipo, ya sean generales o particulares, de las que la principal causa es fuerte e irresistible, y contra la cual ninguna otra agencia contraria tiene el poder suficiente para interponer, debe necesariamente ser totalmente cumplido, y que los hechos indicados por una causa menor deben, por supuesto, prevenir y ser aniquilados, cuando otra autoridad podrá encontrar contender por un efecto contrario, sin embargo, si no existe tal agencia de oposición se puede encontrar, también se debe cumplir, en su sucesión a la causa primaria. Sin embargo, el cumplimiento de los eventos por lo tanto indicado no debe atribuirse únicamente a la vigor de la causa producción de ellos, ni a cualquier destino inevitable, sino más bien a la ausencia de cualquier influencia capaz de oponerse a la prevención.

Y así, con todas las cosas que que trazan sus causas y el origen de la naturaleza, el caso es exactamente igual, porque las piedras, las plantas, los animales, las heridas, las pasiones y las enfermedades, toda voluntad de necesidad operan en el hombre, hasta cierto punto, y ellos no lo hacen, si se encuentran y se aplican en contra de su influencia antídotos.