miércoles , septiembre 20 2017
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Antigüedad de prácticas mágicas en Egipto – Parte 6

Antigüedad de prácticas mágicas en Egipto – Parte 6

En la madrugada de pronto se despertaron por las trompetas los soldados, y casi de inmediato la viuda del muerto le llegó con siete testigos, y comenzó a examinar el cuerpo para ver si estaba intacta, encontrando que no existe daño había sido hecho que a él le ordenó a su mayordomo que pagar Telefrón sobre sus honorarios, y estaba tan agradecidos que ellas prometieron hacer de él uno de su familia. Al tratar de expresar su agradecimiento, sin embargo, hizo uso de algunas palabras desfavorables, e inmediatamente los siervos de la casa cayeron sobre él, y le dieron de bofetadas, y sacó el pelo de raíz, y rasgó sus vestidos, y finalmente lo tiro fuera de la casa.

Poco después, mientras vagaba alrededor, vio el funeral de pase procesión por el foro, y en ese momento un anciano fue al féretro, y los sollozos y las lágrimas de la viuda fue acusada de envenenar a su sobrino para que pudiera heredar su propiedad y el matrimonio de su amante. Actualmente la multitud que se había reunido quería establecer su casa en llamas, y algunas personas comenzaron a apedrear, los niños pequeños también lanzaron piedras contra ella. ¿Cuándo se había negado la acusación, y había pedido a los dioses ser testigos de su inocencia, el anciano gritó: “Vamos, entonces, la Divina Providencia decidio la verdad, en respuesta a su negación. He aquí, el famoso profeta Zaclas en Egipto, habita entre nosotros, y él me ha prometido que por mucho dinero que hacia el alma del muerto para volver desde el lugar de la muerte en los bajos fondos, y para llegar a habitar en su cuerpo otra vez por un corto tiempo. “Con estas palabras, llevó adelante un hombre vestido de lino, y con sandalias de hojas de palma, que, como todos los sacerdotes egipcios, tuvo su cabeza rapada, y después de haber besado las manos se abrazó a sus piernas y le imploró por las estrellas y los dioses del inframundo, y la isla del Nilo, y por la inundación, etc, para restablecer la vida al cadáver, aunque sólo sea por el menor tiempo posible, para que la verdad de su acusación contra la viuda podría ser probada.

Así Zaclas conjuro tocó la boca y el pecho del hombre muerto tres veces con alguna planta, y vuelta el rostro hacia el Este y orado, los pulmones del cadáver comenzó a llenarse de aire, y su corazón a latir, y levantando la cabeza y los hombros le preguntó por qué había sido llamado de nuevo a la vida, y entonces él le rogaron que se le permita descansar en paz. A de este momento Zaclas se dirigían a él, y le dijo que él tenía el poder, a través de sus oraciones, para hacer que los demonios que vienen y le torturan, ordenados, lo de dar a conocer los medios que él había muerto. Con un gemido que respondieron que la mujer que se había casado recientemente, le dio a beber veneno, y murió a consecuencia de ello. La mujer a la vez contradice las palabras de su marido, y de las personas que estaban de pie alrededor de algunos tomaron un lado y otros otro. Finalmente el marido declaró que iba a probar la verdad de sus palabras, y señalando Telefrón, que se había tratado de proteger su cuerpo, dijo a los presentes que las brujas después de hacer varios intentos para eludir su vigilancia había echado sueño profundo sobre él. Ellos junto llamados a sí mismo por su nombre, que pasó a ser Telefrón, al igual que la de su observador, y mientras él se esforzaba débilmente a obedecer a sus encantos, su vigilante se levantó y caminó sobre el inconsciente. Al ver esto, las brujas irrumpieron en la sala a través de un lugar desconocido, y después de haber sacado la nariz y las orejas del observador colocaron modelos de estos miembros en sus lugares. Los que oyeron estas palabras, miró fijamente al joven, que de inmediato levantó las manos y tocó los miembros, con lo que su nariz le quedó en la mano, y sus coches se deslizaron a través de sus dedos en el suelo.

El final de la historia no nos concierne, por lo que pasa a señalar que el acto de tocar la boca que Zaclas realiza es, por supuesto, una parte de la ceremonia de “abrir la boca”, que se refiere en cierto tiempo textos religiosos, y fue considerado de suma importancia para el bienestar de los muertos, que el poder de traer de vuelta a los muertos a la vida, que Apuleyo atribuye al sacerdote o mago era en realidad cobró unas miles de años antes de Cristo por los sabios de Egipto, como podemos ver en la siguiente historia en el Westcar Papyrus.

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