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EL AMULETO DEL CORAZÓN

EL AMULETO DEL CORAZÓN

El corazón no es sólo la sede del poder de la vida, sino también la fuente de los buenos y malos pensamientos, y que a veces caracteriza a la conciencia. Se ha guardado después de la muerte con especial cuidado, y fue momificado por separado, y luego, con los pulmones, se conserva en un frasco que se colocó bajo la protección del dios Tuamutef. Su conservación se considera de tal importancia que un texto se introdujo en el Libro de los muertos en los primeros tiempos, con el fin de proporcionar al difunto un corazón en el lugar de lo que había sido eliminado en el proceso de la momificación. El texto dice lo siguiente:

Que mi corazón esté conmigo en la Cámara de los corazones! Que mi mama este conmigo en la Cámara de los corazones! Que mi corazón esté conmigo, y que descanse allí, o que no comerá de las tortas de Osiris en el lado este del lago de las Flores, no puedo tener un barco en el que ir por el Nilo, ni otro que subir, ni voy a ser capaz de navegar por el Nilo contigo. Que mi boca de a mí para que yo hable con ella, y mis dos piernas caminen con el mismo, y mis dos manos y los brazos para derrocar a mi enemigo. Que las puertas del cielo se abran a mí, puede Seb, el príncipe de los dioses, abra su amplia dos mordazas a mí, puede abrir los dos ojos que con los ojos vendados, se puede hacer que yo extienda mis dos piernas separadas que están unidas, y puede Anpu (Anubis) que mis muslos sean firmes para que pueda permanecer en ellos. Que la diosa Sekhet haga que me levante para que pueda ascender a los cielos, y puede que yo quiera ser de hecho comando en la Casa de la Ka de Ptah. Voy a entender con el corazón, voy a tener el dominio sobre mi corazón, voy a ganar la maestría sobre mis dos manos, voy a ganar la maestría sobre mis piernas, voy a tener el poder de todo lo que nuestro ka (es decir , el doble). Mi alma no será encadenado a mi cuerpo a las puertas de los infiernos, pero entrará y saldrá de la paz.

Cuando el difunto había pronunciado estas palabras, se creía que iba a la vez a obtener los poderes que deseaba poseer en el más allá, y cuando había ganado el dominio sobre el corazón, el corazón, el doble, y el alma tenía el poder de ir a donde quisieran y hacer lo que quisieran. La mención del dios Ptah y de su consorte Sekhet indica que el capítulo fue obra de los sacerdotes de Memphis, y que las ideas contenidas en él son de gran antigüedad. Según el Papiro de Nekhtu-nekhtu-Amen, el amuleto del corazón, el cual se hace referencia en el articulo anterior, debía ser hecho de lapislázuli, y no hay duda de que esta piedra se cree que poseyera ciertas cualidades que son beneficiosas para los que lo llevaban. También se recuerda que, de acuerdo con una tradición, el texto del Capítulo LXIVth del Libro de los Muertos se encontró escrito en letras de lapislázuli en el reinado de Hesep-ti, rey de Egipto 4300 aC, y la forma en que el hecho se menciona en la matriz de valoración para el capítulo demuestra que en especial importancia se le atribuye.

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