Miércoles , Junio 28 2017
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Nombre mágicos – Parte 2

Nombre mágicos – Parte 2

Cuando el difunto llega a la sala del juicio, en el comienzo de su discurso, dice, “Homenaje a ti, oh gran Dios, tú Señor de Maâti, he venido a ti, oh Señor, y he traído a mí tus bellezas. Te conozco, y sé tu nombre, y sé los nombres de los cuarenta y dos dioses que existen en ti en este Salón de Maâti.

Sin embargo, aunque los dioses pueden ser favorables a él, y él se encuentra justo en el juicio, no puede abrirse camino entre los otros dioses del inframundo y sin el conocimiento de los nombres de ciertas partes de la sala de Maâti. Después de la sentencia que adquiere el nombre místico de “el que está equipado con las flores y el habitante en su olivo”, y sólo después de haber pronunciado el nombre que los dioses dicen “adelante pase.” A continuación los dioses invitan a entrar en el salón de la Maâti, pero no se le permite pasar hasta que tenga, en respuesta a las preguntas de los pernos, dinteles, umbrales, fijaciones, zócalo, puertas y jambas, dichos sus nombres. El suelo de la sala no permite que camine sobre él a menos que él no cuente no sólo con su nombre, sino también con los nombres místicos de sus dos piernas y de los pies con que estan a punto de pisar sobre ella.

Cuando todo esto se ha hecho al guardián de la sala se le dice: “No voy a anunciar tu nombre del dios a menos que tú me traigas mi nombre”, y las respuestas de los fallecidos, disciernen los corazones y buscan de las riendas en tu nombre”. En respuesta a esto, el guardián dice: “Si yo anunciaré tu nombre debes pronunciar el nombre del dios que mora en su hora”, y los fallecidos pronuncian el nombre “Maau-Taui.” Pero sigue siendo el tutor que no está satisfecho, y él dice: “Si yo anunciara tu nombre, tú me tienes que decir quién es aquel cuyo cielo es de fuego, cuyas paredes están coronadas por vivir uraei, y el suelo de cuya casa es una corriente de agua. ¿Quién es él, yo digo? es decir , ¿cuál es su nombre? “Pero el difunto tiene, por supuesto, se enteró el nombre del gran Dios, y él responde: “Osiris”. El guardián de la sala que ya está contenido, y dice, “Advance, tu nombre de cierto se le menciona”, y promete, además, que los pasteles, y cerveza y comidas sepulcrales que el fallecido gozará vendrán del “Ojo de Ra”.

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